Certificación PMP: Pensamientos y experiencia personal.
Tal y como comentábamos en un post anterior, desde MIK se está apostando por la profesionalización en la gestión de proyectos como vía de desarrollo estratégico del centro, máxime cuando se trata de una organización projectizada o cuya actividad gira en torno al proyecto.
En este sentido, quería compartir algunos pensamientos a modo de flash que rondan en mi cabeza una vez obtenida la certificación de Project Management Professional así como algún comentario específico de la formación recibida.
- El primero es un pensamiento respecto al contexto de la dirección de proyectos y su relación con la creación de valor en las empresas: En una coyuntura empresarial como la actual en la que el discurso de la innovación está más que trillado (que levante la mano la persona que en los últimos años no haya escuchado como mínimo 10 ponencias sobre innovación y su gestión), creo que el reto está en destinar tiempo y recursos de personas para pasar del discurso a la acción. De una forma o de otra, me parece que si queremos una mínima calidad en la gestión de la acción innovadora, considero que el proyecto debería de ser la piedra angular de todo asunto (El PMI-Project Management Institute lo define como “Esfuerzo temporal de elaboración gradual que se lleva a cabo para crear un producto, servicio o resultado único”).
- Una vez dicho esto, me da la sensación de que sería más que suficiente ver el portafolio de proyectos de una empresa para ver si “eso de la innovación” es un discurso o tiene una repercusión real viendo a qué nivel se involucra a las personas y el grado de recursos destinados.
- La clave de un portafolio de proyectos está en su equilibrio. Las mejoras en los tiempos de ciclo son fundamentales, pero hay que ser conscientes de que es mejorar la rueda. El equilibrio significa complementar proyectos dentro de la lógica de negocio actual con otros que contemplen incursiones, exploraciones y desarrollos en campos adyacentes.
- La calidad en la dirección y gestión de proyectos es absolutamente fundamental para que cualquier iniciativa llegue a buen puerto. Es conveniente y necesario que valoricemos la figura del gestor/a de proyectos. Indudablemente, y a los expertos en este ámbito me remito, es la profesión sobre la que pivotará gran parte de la creación de riqueza en el futuro de nuestras organizaciones.
- El programa de certificación PMP impulsado por Innobasque y Mondragon Unibertsitatea creo que es un paso importante en este sentido. Más allá del propio examen de certificación, la estructura de la formación impartida es clara, concisa, bien escalonada en el tiempo y los materiales son de buena calidad. Así mismo, considero que el nivel de las personas que han participado en esta primera promoción ha sido notorio.
- En lo que a mí respecta, esta experiencia me ha aportado una visión clara de en qué consiste una gestión de proyecto profesionalizada y cómo se lleva a cabo, aportando modelos y herramientas concreto
- Por qué no decirlo, el responsable del programa, Miguel Sáenz de Viguera es una persona con un bagaje en la gestión en general y en la de proyectos en particular incuestionable, y ha sido capaz de crear un contexto ameno para el grupo, innumerables ejemplos de la práctica real de empresas y una notable calidez.
En suma, mi valoración del programa es muy positiva, el siguiente reto para la primera promoción será desarrollar el primer capítulo del PMI (Project Management Institute) de Euskadi que permita articular una comunidad de intercambio en torno al campo de la gestión de proyectos.
2 Comments to “Certificación PMP: Pensamientos y experiencia personal.”
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aprobaste o no?
Afirmativo centurión.
un saludo,
Jon